Audífonos

En verano también debemos cuidar los oídos

En el verano debemos prestar especial atención a la piel, a los ojos, pero también a los oídos.

Cuando llega esta época del año estamos acostumbrados a cuidar nuestra piel con protectores, a cuidar nuestra vista con gafas de sol, a beber más agua pero, sin embargo, son pocos los que prestan un cuidado especial con los oídos.

Con la llegada del calor nuestra actividad cotidiana se modifica, especialmente porque solemos disfrutar de unas merecidas vacaciones.

Durante unas semanas vamos a dejar de acudir a nuestro centro de trabajo y posiblemente nos vayamos a la playa o a la montaña en busca de unos días más frescos. Además sustituimos las obligaciones laborales por la práctica de actividades de ocio y deportivas.

CAMBIO DE RUTINAS

Durante el verano, como durante el resto del año, debemos cuidar nuestra Salud Auditiva. Si no lo hacemos las consecuencias van a ser que pasaremos gran parte del tiempo visitando los ambulatorios y centros de salud.

A continuación relacionamos algunos de los mayores peligros y situaciones que debemos tener en cuenta para disfrutar de una buena Salud Auditiva durante el verano sabiendo que los enemigos de los oídos son el agua y la humedad, los cambios de presión, y los ruidos de gran intensidad, especialmente los prolongados en el tiempo.

  • Las piscinas son el principal foco de infección de oídos, otitis; y la mejor forma de prevenirlo, especialmente si ya nos ha ocurrido en alguna ocasión, son los Tapones de Baño a medida, es decir, adaptados. En los Centros Auditivos Oyecost Gallego fabricamos y diseñamos sus Tapones de Baño a medida.
  • Los cambios de presión que sufren nuestros oídos también pueden ocasionar daños. Ejemplo de estas situaciones son los viajes en avión, especialmente en las maniobras de despegue y aterrizaje. También si entramos en las piscinas o en el mar de golpe. Bucear a profundidad también puede ser malo para nuestros oídos por lo que debemos evitarlo, y en todo caso protegernos.
  • Evitar los ambientes muy ruidosos es otra situación que debemos evitar. Durante el verano es común acudir a fiestas y eventos en pueblos en los que siempre existen atracciones de feria, petardos y cohetes que son especialmente dañinos si estamos sometidos a los mismos durante un tiempo prolongado.
  • Si nos gusta escuchar música con reproductores personales debemos limitar el volumen y el tiempo de exposición. Esta actividad es una de las más dañinas para la juventud. Se debe controlar tanto el volumen como el tiempo de uso.
  • Secar los oídos después de que hayan estado expuestos al agua o a la humedad es una buena costumbre, pero siempre sin introducir ningún objeto en el oído, ni siquiera los bastoncillos. Se deben secar con un trapo o toalla, pero siempre con cuidado.
  • Si usamos audífonos debemos ser especialmente cuidadosos para evitar que incidan los rayos de sol directamente sobre los mismos. Además el viento, en las playas, es especialmente dañino ya que puede transportar arena que podría afectar a nuestras ayudas auditivas.

Estos son solo algunos consejos básicos pero cada persona debe aplicar el sentido común para evitar daños auditivos sabiendo que la exposición al ruido de gran intensidad es perjudicial, especialmente si se prolonga en el tiempo, además de la humedad y el agua.